Sobrevivir a la depresión para alcanzar la vitalidad

 Sobrevivir a la depresión para alcanzar la vitalidad

Como sobreviví a mi primera depresión:

¿Alguna vez te has preguntado por qué en el mundo hay personas que siempre están llenas de vitalidad y siempre, sin excepción, tienen pintada una sonrisa en la cara?

Yo desde luego sí, en el año 2012 cuando tenía 21 años de edad y estaba estudiando en la universidad sufrí mi primera depresión y lo único que me preguntaba es, ¿cómo demonios existe gente tan llena de vitalidad en el mundo en el que vivimos?

No tenía ganas algunas de ir a la universidad y ya no hablemos de buscar un trabajo. Me levantaba de la cama por pura inercia todas las mañanas y lo único que no paraba de preguntarme es ¿quién soy? y ¿cómo puedo darle sentido a mi vida?

Después de hacer un pequeño esfuerzo intentando ponerle ganas a las cosas y al ver el escaso resultado que había producido decidí acudir a un psicólogo, bien, no sirvió de mucho, en resumidas palabras lo que me dijo después de 50 min de sesión fue: tienes una depresión y como no parece haber una causa evidente podrían ser muchas cosas.

¿Depresión? 

Aquel trastorno que los psicólogos definen como el gran mal del siglo XXI. La OMS prevé que durante los próximos 50 años 1 de cada 3 personas sufrirá depresión y la definen de la siguiente manera:

“Enfermedad o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento anímico, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas”.

¡Depresión!, no le di más vueltas, podría haber acudido a alguna sesión más pero no lo hice, sólo le daba vueltas a la palabra y como por entonces asociaba depresión únicamente a tristeza y a que su contrario sería la felicidad, por lo que ya tenía la solución:

Únicamente debo dedicarme a hacer las cosas que me gustan y reprimir las que no y todo se solucionará. Así fue al menos los siguientes 3 años.

Durante esos 3 años obviamente el camino no fue un camino de rosas, sin saberlo había creado unos hábitos destructivos y otros de positivos, me mantenían en un débil equilibrio que se rompía de vez en cuando y donde sufría algún altibajo con sus consecuencias; 5 meses tranquilo, 1 mal, 2 meses muy bien, 2 mal.

Lo que tampoco sospechaba en ese momento es que la verdadera causa era una crisis de identidad, no sabía quién era, no tenía objetivos, pero sabía que algo no iba bien así que me dediqué a investigar.

Aprendiendo sobre el enemigo

Realmente lo primero que hay que entender es que la depresión se manifiesta de muchísimas maneras y las causas son casi infinitas, en cada persona todo ocurre de manera diferente y muchas veces pasa incluso desapercibida.

Al ser un desorden de carácter psicológico no aparece cuando te hacen una radiografía, un TAC o un análisis de sangre, por eso y por la multitud de formas que adopta, combatir la depresión es tan complicado. Actualmente los tratamientos son ineficaces, costosos y muy largos.

Lo segundo que hay que saber es que la depresión contrariamente a lo que mucha gente cree, es que su antónimo no es la felicidad si no la vitalidad.

La depresión no aparece la mayoría de las veces después de un hecho terriblemente traumático que cambia radicalmente a peor la vida de la persona, es un proceso lento que va apareciendo despacio día tras día, fruto la mayoría de veces por hechos insignificantes individualmente pero muy trascendentales de forma conjunta.

Se va tejiendo lentamente en nuestro interior hasta que es imposible separarla de nuestro carácter y de nuestra personalidad y cuando nos damos cuenta de que la padecemos aparece la culpabilidad.

¿Y encima culpabilidad?

Si, ahora la mayoría de personas te consideran un individuo mentalmente más débil, ya no proyectas esa imagen de persona poderosa y segura de ti misma, cuando caminas por un prado la hierba muere debajo de tus pies y la gente que te toca se convierte en piedra.

¡No seamos imbéciles!

Obviamente te sientes mal, estas cambiando y probablemente ya pocas cosas serán como eran, pero debes de saber que la causa de todas las mejoras y los avances tienen detrás periodos de tiempo muy desagradables, donde se sufren penurias y que no hay mayor elemento motivador que el malestar.

Y ciertamente las personas de tu entorno lo van a notar y será muy difícil de explicar porque te sientes así.

La única manera de eliminarla sin duda va a ser trabajar en los conceptos que te explicaré a continuación, ya que empezarás a sentir una ligera sensación de avance al empezar a conocerte mejor.

¿Por qué no le encuentro sentido a nada?

Es cierto que mucha gente no comprende como puede ser que una persona nacida en un país del primer mundo, con un clima maravilloso, donde existen muchas oportunidades y encima nunca le ha faltado de nada, pueda estar deprimida.

Pues la respuesta es absolutamente sencilla. Las comodidades que te han sido regaladas por el mero hecho de nacer en un lugar han hecho que la vida en parte pierda su significado, te falta aquello que toda persona necesita, una misión, un objetivo, algo que haga que te levantes de la cama y te pongas a luchar ferozmente para conseguirlo.

¿Alguien se imagina un neandertal deprimido? Si ahora viajara en el tiempo y me quedara atrapado ahí, lo más probable es que todas mis preocupaciones actuales se diluyeran en milésimas de segundo porque el sentido de la vida sería sobrevivir y solo me preocuparía: ¿qué voy a comer? ¿dónde dormiré seguro? y ¿cuál es la clave del wifi?…

Volviendo al mundo real, en la actualidad el símil de la supervivencia neandertal seria encontrar un trabajo que te proporciona dinero con el que sobrevivir, ¿entonces si lo tengo, por qué continuo mal?

Bien porque no es tan sencillo, ahora la vida ya no es tan sencilla y la sociedad marca aquello que supuestamente necesitas conseguir para alcanzar una vida plena y no basta con alimentarse y tener un techo bajo el que dormir, ahora es infinitamente más complejo.

 

Dándole sentido a las cosas

Este es el punto más difícil de toda la cuestión, ya que no existe un peor momento para darle sentido a las cosas que cuando estás deprimido o no sabes quién eres ni lo que quieres. Es normal que la simple tarea de realizarlo ya te produzca mareos de vértigo.

De hecho, son mareos justificados. Es una tarea que dura todos y cada uno de los días de tu vida y es que requiere tantísimo esfuerzo responder esos porqués que la mayoría de gente se queda ahí para siempre.

Es más, la mayoría de personas estancadas, por la falta de respuestas y con la ansiedad que eso produce en una sociedad donde parece que ir hacia adelante sea el único camino y que día a día te va dejando atrás, empiezan a caer en lo típico:

  • Toman medicación para dormir.
  • Fuman hierba para no pensar.
  • Basan su vida en uno o varios videojuegos, enganchados por la sensación de avance que estos producen.

Y un sinfín de etcéteras. En mi caso la vía del videojuego fue la elegida siempre para escapar de esa ansiedad, para responder esas preguntas.

En ese momento pensaba: “bueno soy joven, no tengo grandes responsabilidades. Voy a evadirme porque ahí sí que tengo una sensación de que todo avanza y saboreo, aunque sea de forma irreal, la sensación de cumplir una meta, una que en la vida real ni siquiera poseo”.

Pero obviamente eso no funciona mucho tiempo, sigues estando mal y es algo que, por amor propio, por supervivencia o porque simplemente estas harto de estar en esa situación no te puedes permitir así que tienes que centrarte, ser consciente de como evades la realidad y decir: “hoy no, hoy aplico la regla del me y del para”.

La regla del “me” y del “para”

El primer paso, el primero de muchos, pero al fin y al cabo el primer momento donde las cosas empezarán a cambiar. Es una regla muy simple la regla del me y el para consiste en añadir ese pronombre y esa preposición delante y detrás respectivamente de cualquier acción que realices en tu día a día:

  • Me pongo a jugar para evadirme de la realidad.
  • Me evado de las personas para no sentirme inferior.

Empezarás a descubrir de verdad todas aquellas motivaciones que promueven esos malos hábitos, porque cuando los hagas serás consciente y entonces sabrás donde hay que empezar a trabajar.

Desarrollar la responsabilidad

Bien, ahora sabes por qué te autodestruyes así. El siguiente paso para enfrentarlo es saber que eres el responsable, si, es desagradable lo sé, qué fácil sería culpar al gobierno, a tus padres o a la sociedad, pero NO. El responsable eres tú.

Pero ahora no sientas culpa o lástima de ti mismo, lo que te estoy dando es una buena noticia. Pese a todo lo que te pasa, tú has elegido comportarte así por lo tanto con un poco de esfuerzo tú puedes decidir NO comportarte de esa manera destructiva. Tú tienes la última palabra.

Y esto no os penséis que es un rollo de estos de “ser feliz en Alaska” o “el secreto”; “desea cosas buenas, ten una mente positiva y el universo porque eres su centro, conspirará para hacértelo todo fácil y mejor, solo te pasarán cosas buenas y blablablá”.

Durante la vida, la mierda te salpica, eso es un hecho, en mayor o menor medida, pero por suerte y aunque lo desconozcamos podemos controlar más cosas de las que pensamos ya que mucha de esa mierda solo está basada en las percepciones.

Por lo tanto, aunque el factor suerte existe, puedes comerle terreno. El mejor ejemplo para ello es la lotería que me acabo de inventar, la podríamos llamar la lotería de Adri (¿suena genial no crees?):

Es una lotería donde solo existen 20 mil boletos de los cuales únicamente puedes comprar 19.999. Si pretendes ganar la lotería de Adri puedes decidir comprar 1 boleto o comprar 19.999 boletos, si compras los 19.999 tienes más probabilidades, le estas ganando terreno a la suerte aun así existe ese boleto que tú no puedes comprar. Representa aquello que no puedes controlar y no te equivoques ese boleto puede ser el boleto premiado, ahora bien, de todas maneras, no puedes hacer nada para conseguirlo.

Aquí entra el factor percepción. ¿He hecho todo lo posible para que me toque? Si he comprado los 19.999 boletos sí, por lo tanto, si no toca no significa que el universo conspire contra mí, ha sucedido, no soy especial y he hecho todo lo que estaba en mi mano.

Ahora bien, como has hecho todo lo que podías y no eres un robot, jode y jode mucho. Te has ganado el derecho a gritar y hacer una L de loser gigante con los 19.999 boletos y la mezcla especial de art atack.

Pero nada más, una vez desahogado hay que pasar al siguiente tema, es algo que ya sabias al empezar a jugar.

Trepar el abismo

Bien, ahora ya sabes cómo descubrir porque te autodestruyes, como lo haces y que tú eres el responsable que decide si hacerlo o no a pesar del factor suerte.

Recuerda que no existe mayor factor impulsor del cambio que las peores sensaciones y vivencias, ahora toca aprender a trepar el abismo a base de aprendizaje, esfuerzo y constancia, así que… ¿a qué esperas para mejorar?

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8 comentarios en “Sobrevivir a la depresión para alcanzar la vitalidad

  1. ¡Muy buen artículo! ¡Te felicito!
    No todo el mundo es capaz de expresar lo que siente con tanta franqueza.
    ¡Seguro que con esa nueva actitud tendrás amistades maravillosas a tu alrededor!

  2. Lo he leído con mucho interés porque es un tema que siempre me ha llamado la atención.
    Te felicito por la forma tan amena de explicarlo.

  3. Me ha ecantado lo que has escrito.Me parece impresionante como has descrito la depresion y como superarla.Creo que ahora tienes toda la vida por delante para coseguir nuevos retos!!!!

  4. Bravo por tener el coraje de pensar y expresar lo pensado. En una sociedad donde nos quieren coartan la libertad de pensar , de filosofar.
    Como decía un filósofo no hagas caso de ningún consejo.
    VIVE. Intenta ser siempre tú mismo.
    CARPE DIEM!!!

  5. Es un punto de vista personal muy cercano a lo que hemos podido sentir alguna vez todos. Siempre hay momentos en la vida con esos “altibajos” y en el que acabas en esa “crisis existencial” de la cual no sabes como salir. Ponerse objetivos, tener ilusión y motivación por las cosas que haces es un punto clave para poder salir de ese bucle, el echarle ganas a la vida, sin duda, es lo que se debe hacer!
    Me ha gustado mucho que compartas todo esto con la gente, es una muy buena forma de ayudar a poder abrir los ojos en algunas ocasiones! Felicidades y sigue así!

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